Desde hace tiempo en la comunidad argentina y mundial se ha difundido e instaurado una línea de pensamiento sobre la asistencia en la finalización de la gestación. Esta corriente denominada Parto Humanizado o Respetuoso implicaría la consideración y la jerarquización de los deseos de la paciente y su grupo familiar, el acervo cultural de pertenencia e incluso promoviendo el ámbito domiciliario o no institucional para el nacimiento, minimizando o negando la intervención de los miembros del equipo de salud y el uso de fármacos, recursos tecnológicos de control o terapéuticos durante el mismo, a no ser que sean estos estrictamente necesarios.

En  ocasión de la celebración de la semana del Parto Humanizado o Respetuoso la Sociedad de Ginecología y Obstetricia de Buenos Aires (SOGIBA) adhiere a toda corriente que promueva el mejoramiento de la calidad de vida de las mujeres durante todas sus etapas, haciendo hincapié en los distintos estadios de la reproducción humana desde la concepción al puerperio.  Simultáneamente considera los deseos de la mujer en tanto cuente ésta con la información adecuada y no generen estos riesgo a ella o al menor por nacer.

Nuestra Institución, ya centenaria, dedica sus esfuerzos a la educación, capacitación y jerarquización  de los profesionales implicados en este proceso buscando la excelencia científica, académica, ética y moral de los mismos. Difunde e interactúa con la comunidad a la que pertenece a través de instituciones oficiales o privadas, educativas, ONG o la prensa acercando su consejo y ofreciendo pautas de conducta.

Siendo objeto de nuestra tarea cotidiana mejorar la calidad de vida y disminuir la morbimortalidad de más de la mitad del género humano siempre hemos respetado a nuestras pacientes y sus hijos, aún antes del nacimiento e incluso la concepción. El uso de los adjetivos Humano y Respetuoso por contraposición a nuestra asistencia habitual nos coloca en una situación de injusticia e inequidad.

Deseamos resaltar que nuestra labor se realiza en consonancia con los más altos estándares mundiales, en un ámbito de absoluto respeto por la mujer, sus deseos, afectos y cultura. No por eso dejamos de lado el conocimiento y el uso de la tecnología que disminuye los riesgos acercándonos, como proyecto colectivo, a los mejores resultados posibles.

Comisión Directiva
Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Buenos Aires