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Editorial


Discurso del Señor Presidente de SOGIBA

En primer lugar, mi agradecimiento por el reconocimiento de todos ustedes en este momento. Ser designado Presidente de una Sociedad Científica es un verdadero honor para todos aquellos que nos hemos dedicado con gusto a las actividades académicas. Pero además es una obligación que hay que cumplir, hay que rendir cuentas y espero honestamente que cuando a fin de año tenga que hacerlo ante todos ustedes de lo que fue nuestra gestión, lo pueda hacer en primer lugar con la aprobación de quienes reciban el mensaje y en segundo término, con la satisfacción de poder decir: al menos hice lo que consideré correcto acompañado de todos los que colaboraron conmigo.

El resto va a ser corto porque creo que estamos viviendo lo que me gustaría llamar “el tiempo de las acciones reflexivas” más que el de las “formulaciones dialécticas” a esto es a lo que evolucionamos.

Creo que podemos hacer una síntesis de lo que tenemos como valioso y de lo que hemos logrado hasta el momento.

Nuestra Nación aún no ha cumplido 200 años y si nos referimos a la Organización Nacional menos de 150, y esta Sociedad va a cumplir 100. En una comunidad que no se caracteriza precisamente por la perdurabilidad de sus logros, ya que lamentablemente nuestra historia está plagada de efímeros, es fundado decir que una sociedad que ha llevado adelante ininterrumpidamente 100 años de evolución ya de por si merece consideración y respeto. Se inició, como surge de los libros que con tanto gusto he visto revisar al Dr. Vinacur, como una suerte de ateneo de gente con inquietudes que discutían sobre lo ejercido. Y a lo largo de las décadas fue evolucionando hasta transformarse, -si ustedes me perdonan, los que me conocen saben que la modestia aparente no es uno de mis defectos-, SOGIBA ha llegado a constituirse en el líder en la ginecología y la obstetricia. El líder cualitativo y cuantitativo a nivel nacional. Nuestras reuniones gozan de la mayor apreciación en cuanto a sus niveles académicos y en cuanto a su poder de convocatoria. Esto es indiscutible.

Hace 10 años la Sociedad percibió por primera vez que estos logros eran necesarios pero no suficientes, y generó una revisión de su quehacer. Me estoy refiriendo al año 1998 cuando se genera la apertura del Comité de Ejercicio Profesional y se fue avanzando en este sendero a lo largo de una década.

En el año 2007 la comunidad de colegas manifestó mediante los mecanismos democráticos vigentes para ello, que consideraban que debía ampliarse, progresarse y acentuarse esta otra rama. Todo se había conseguido razonablemente a pesar del crecimiento de ambas especialidades: la obstetricia que creció, la ginecología que no sólo creció sino que evolucionó a la diáspora sobre la cual también tenemos que trabajar. Pero teníamos una deuda desde el punto de vista societario respecto a lo que hace a la defensa de la dignidad –y tomo este término como una síntesis-, de la forma en que se ejerce la medicina en general y a nuestro ámbito, la ginecología y la obstetricia, en particular. Y surgió entonces la convocatoria a que se aborden de manera enfática estos temas y en ello estamos trabajando. Estamos trabajando en tratar de dar una respuesta adecuada y esperamos que satisfactoria a esta otra imprescindible condición que la Sociedad le debe, no solamente a sus miembros sino a la comunidad. Médicos que trabajan satisfechos es comunidad bien asistida, colegas que trabajan insatisfechos resulta necesariamente en un producto final menoscabado. Por tanto, lo que hagamos por nosotros creo que lo estamos haciendo también fundamentalmente como reflejo de lo que nosotros deseamos para toda la comunidad.

El Dr. Savransky hizo una clara exposición y un reiterado llamamiento a todos; porque como todo programa este empredimiento tiene propósitos, objetivos y metas. Los propósitos y objetivos los tenemos claros, estamos cumpliendo metas.

La primera meta se ha cumplido cuando  la reciente asamblea extraordinaria con la participación de todos, los que piensan de una forma y los que piensan de otra, todos, concordaron en generar una forma de apertura masiva para que la sociedad adquiera la representatividad que le faltó durante estos tiempos, aspecto que creo que influyó negativamente para que se pudieran llevar adelante tareas más efectivas. Estamos ahora en los tiempos administrativos. Los tiempos burocráticos pueden incluso hacernos perder la paciencia, pero deben cumplirse. No obstante queda ya claramente planteado que cuando estos tiempos administrativos estén cumplidos y el nuevo estatuto entre en vigencia pasa a ser una responsabilidad de la comunidad de  Tocoginecólogos el posibilitar o no el éxito de este emprendimiento en la nueva área de defensa gremial. Si a fin de año con el estatuto aprobado, de 600 o 700 miembros hemos pasado a 1500 o 2000, realmente SOGIBA estará en condiciones de empezar a responder a las inquietudes de sus miembros. Seria difícil de justificar ante nosotros mismos si a fin de año siguiéramos siendo 800 o 1000 personas. Quede claro que todos los que conforman en este momento la conducción de la Sociedad están claramente empeñados en que SOGIBA mantenga su nivel académico, mantenga su prestigio, y al mismo tiempo reconquiste la calidad de vida del profesional medico. Calidad de vida no es una entelequia, nosotros trabajamos probablemente más tiempo que el que destinamos a cualquier otra actividad y por lo tanto la calidad de las condiciones en las que trabajamos hacen a nuestra calidad de vida. En esto estamos empeñados y esperamos como se mencionó varias veces, y me alegro mucho por las reiteraciones en que incurrió Ricardo, esperamos a fin de año tener a todos los tocoginecólogos del área de influencia incorporados a SOGIBA, esto nos va a permitir llevar adelante lo que con tanta razón y con tanto énfasis todos deseamos.

Por ahora muchísimas gracias a todos ustedes y espero que la próxima vez estemos hablando en una sala en la que, producto de la multitud, no les sea posible estar cómodos. Estaríamos satisfechos a fin de año si necesitáramos tener la Academia Nacional de Medicina o cualquier espacio de esa magnitud o no habiendo sido suficiente previsores, que estemos nuevamente haciendo esta reunión en SOGIBA y que todo el mundo nos reproche porque no puedan ingresar al salón, ni siquiera para estar de pie, por la cantidad de colegas asistentes.                     

Muchas gracias…

Dr. Aníbal Nuñez De Pierro

 

 


Editor Responsable:
Dra. Graciela Etcheverry
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